Chavela Vargas nos dejó hace ocho años

Chavela Vargas nos dejó hace ocho años

Alma Morales

Guanajuato.- María Isabel Anita Carmen de Jesús Vargas Lizano, conocida como Chavela Vargas, fue una ilustre cantante mexicana que popularizó y llevó al cénit a la música ranchera por su peculiar estilo de interpretar el género: con apenas una guitarra y su voz, emulando la forma de cantar de un hombre ebrio.

Personaje de contracorriente desde joven: vestía como un hombre, fumaba cigarrillos, bebía mucho, llevaba pistola y era reconocida por su característico sarape rojo. Hace ocho años falleció en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, dejando su impronta en la memoria de todos aquellos que tuvieron la fortuna de conocerla a través de sus canciones.

¡Ay, niña Isabel!

Nacida en San Joaquín de Flores, Costa Rica, a los 17 años se trasladó a México, país que adoptó y del que se decía oriunda porque “¡los mexicanos nacemos donde nos da la ‘rechingada’ gana!”; tuvo una época de fama donde fue compañera de parrandas de José Alfredo Jiménez, paseaba con Agustín Lara, fue musa y amiga de Juan Rulfo, vivía con los pintores Diego Rivera y Frida Kahlo y cenaba grandes dosis de tequila.

A los 41 años empezó a cantar profesionalmente. Llegaron los discos y melodías como La Llorona, Somos, Luz de luna o Canción de las simples cosas. En 1967 actuó como Ángela en la película La Soldadera del director mexicano José Bolaños.

Estuvo 12 años alejada de la música y de los escenarios por culpa del alcoholismo. «Estrenaba un coche el viernes y el lunes ya no tenía nada, me emborrachaba y me iba a cantar por las calles. Yo tomaba tequila, todo me lo tomé, por eso no quedó nada allá», narró en alguna ocasión. La mexicana grabó más de 40 discos —entre propios y ajenos — y protagonizó casi mil conciertos.

 Regresa ‘la Chamana’

Chavela volvió a cantar a principios de la década de los noventa del siglo pasado. Manolo Arroyo la redescubrió en El Hábito, un bar ubicado en la delegación de Coyoacán, donde retomó las presentaciones en vivo, y la llevó a España.

El éxito llegó de la mano del director español Pedro Almodóvar, quien le ofreció participar en su producción La flor de mi secreto. A partir de ese momento, los títulos y reconocimientos mundiales engrosaron su trayectoria musical.

Una calle de Burgos (España) lleva su nombre y recibió también en el mismo país el título de Mujer Excelentísima. En el Pabellón de Deportes del Real Madrid su amigo Almodóvar le entregó el Premio Latino de Honor y el Consejo de Ministros español le concedió la Gran Cruz de Isabel la Católica en el año 2000.

‘La Vargas’ actuó en importantísimos escenarios como el Olimpia de París, el Carnegie Hall en Nueva York y el Palacio de Bellas Artes de México. Se despidió de los escenarios en octubre de 2006 con un concierto homenaje en Ciudad de México, tras cumplir medio siglo de carrera artística, aunque siguió colaborando en grabaciones junto a artistas como Miguel Bosé, Joaquín Sabina, Ana Belén y Armando Manzanero.

En 2009, con motivo de su 90 aniversario, el gobierno de la Ciudad de México le rindió un homenaje nombrándola ciudadana distinguida.

Finalmente el domingo 5 de agosto de 2012 se dio a conocer el fallecimiento de ‘La Chamana’ a través de su Twitter oficial con la frase: “Silencio, silencio: las amarguras volverán a ser amargas… se ha ido la gran dama Chavela Vargas”.

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